Guías General 12.07.2026

Paño en vez de ducha: Higiene corporal con poca agua

Cuando un apagón también afecta el suministro de agua, el orden de prioridades es decisivo. Así puedes mantener limpias las manos, la piel y las zonas sensibles sin desperdiciar la reserva.

Paño en vez de ducha: Higiene corporal con poca agua
Un apagón prolongado puede paralizar mucho más que la iluminación y la refrigeración. Si al mismo tiempo falla el suministro de agua o el agua de la llave solo puede utilizarse con restricciones, la higiene corporal diaria se convierte rápidamente en un reto. El objetivo ya no es la ducha habitual, sino mantener las manos limpias, proteger la piel y seguir un orden razonable. Con una pequeña reserva de higiene se puede ahorrar mucha agua sin descuidar las zonas importantes.

Las manos siempre tienen prioridad. Lávalas especialmente después de usar el baño, antes de preparar o comer alimentos, antes de atender una herida y después de tocar basura. Usa jabón y agua segura, y frota las manos durante al menos 20 segundos. Un recipiente con llave, una botella flexible o un cucharón pequeño consume mucho menos que dejar correr el agua. Si no hay agua segura, un desinfectante para manos con al menos 60 por ciento de alcohol puede ayudar temporalmente. Sin embargo, no sustituye el lavado cuando las manos están visiblemente sucias o grasosas.

Para lavar el cuerpo bastan un recipiente pequeño, un paño y un poco de agua tibia. Humedece el paño, aplica poca cantidad de jabón suave y avanza desde las zonas más limpias hacia las más contaminadas. Empieza por la cara, el cuello y la parte superior del cuerpo; después limpia las axilas y los pliegues de la piel. La zona íntima, los glúteos y los pies van al final. Para esas áreas conviene usar un segundo paño o, como mínimo, otra cara limpia. No introduzcas repetidamente un paño sucio en toda la reserva de agua. Es mejor sacar el agua en pequeñas porciones desde un recipiente limpio.

Las zonas que más necesitan atención diaria son las axilas, las ingles, los genitales, los glúteos, los pies y los pliegues de la piel. Después del lavado deben secarse bien, porque la humedad permanente puede favorecer irritaciones y problemas por hongos. La ropa interior y las medias o calcetines deben cambiarse con la mayor regularidad posible, y la ropa usada debe colgarse para airearla. Durante una emergencia corta no es necesario lavar el cabello todos los días. Cepillarlo, recogerlo y mantener seco el cuero cabelludo suele ser suficiente temporalmente.

También se puede ahorrar agua al cepillarse los dientes. Coloca solo una pequeña cantidad de agua segura en un vaso, humedece el cepillo y no enjuagues durante más tiempo del necesario. Nunca uses agua de calidad desconocida para cepillarte los dientes. Los bebés, las personas enfermas, los adultos mayores, las zonas de piel abierta y la higiene íntima requieren más cuidado. En estos casos debe utilizarse agua especialmente limpia y, si las autoridades emiten una advertencia, deben seguirse exactamente sus instrucciones.

Las toallitas húmedas pueden servir como complemento, pero no reemplazan por completo el agua y el jabón. Elige productos sin perfume cuando sea posible y no apliques desinfectantes en grandes superficies de la cara, las mucosas, la zona genital o la piel lesionada. Los productos menstruales deben cambiarse con las manos limpias y utilizarse según las indicaciones del fabricante. Los residuos deben colocarse en una bolsa bien cerrada, especialmente si el inodoro o la recogida de basura no funcionan con normalidad.

Prepara antes del próximo apagón un pequeño equipo de higiene: jabón suave, dos paños por persona, toallas pequeñas, cepillo y pasta dental, desinfectante para manos, toallitas húmedas sin perfume, productos menstruales, bolsas para basura, ropa interior y calcetines adicionales. Guarda por separado y con etiquetas claras el agua potable y el agua destinada a la higiene corporal. Así se evita desperdiciar por error agua valiosa para beber o utilizar agua insegura para la boca, las manos o las heridas.

La higiene corporal con poca agua no significa limpiar todas las partes del cuerpo con la misma intensidad. Lo importante es atender primero las zonas relevantes para la salud, extraer el agua de forma limpia y evitar distribuir la suciedad. Durante un apagón, un lavado breve y ordenado es más sensato que una limpieza improvisada de todo el cuerpo que consuma innecesariamente toda la reserva.

Nota de fuentes: Centers for Disease Control and Prevention, “Guidelines for Personal Hygiene During an Emergency”; World Health Organization, información sobre agua, saneamiento e higiene en emergencias.