Cuba no logra salir de la oscuridad. Mientras los técnicos intentaban el lunes 3 de agosto de 2026 reconstruir la red eléctrica después de un apagón nacional, el sistema volvió a colapsar por completo durante la tarde. La segunda caída en menos de 24 horas borró parte de los avances logrados y dejó a millones de personas sin un servicio eléctrico confiable.
Según medios estatales, ocurrió una nueva desconexión del Sistema Eléctrico Nacional. Un periodista de la televisión informó que una fuerte oscilación provocó el colapso. Más tarde, la empresa estatal Unión Eléctrica explicó que condiciones meteorológicas adversas afectaron la red de transmisión durante los trabajos de recuperación. También resultaron perjudicadas unidades generadoras que ya habían regresado al servicio.
Al principio parecía que había avances prudentes. Varias unidades de Energas Jaruco habían sido puestas nuevamente en funcionamiento y algunas subestaciones alrededor de La Habana se estaban conectando poco a poco. Sin embargo, reconstruir un sistema eléctrico completamente caído es un peligroso acto de equilibrio. Las plantas, las líneas y los consumidores deben conectarse en pasos cuidadosamente coordinados. Cuando la generación y el consumo se desequilibran, la frecuencia puede variar y la parte recién levantada de la red puede caer otra vez.
Para la población, la explicación técnica sirve de poco consuelo. Con el fuerte calor del verano, los abanicos, los aires acondicionados y las neveras permanecen apagados. Las bombas eléctricas de agua pueden detenerse, los celulares solo se cargan de manera limitada y muchos comercios vuelven a perder mercancía e ingresos. Hospitales, acueductos y sistemas de comunicación dependen de energía de emergencia, pero las plantas eléctricas solo funcionan mientras haya combustible.
El nuevo golpe demuestra cuán pocas reservas conserva el sistema eléctrico cubano. Muchas centrales tienen décadas de uso, faltan repuestos y la escasez de combustible obliga desde hace tiempo a realizar apagones diarios. Tres fallas nacionales en solo nueve días durante julio ya habían mostrado la rapidez con que una avería puede arrastrar toda la red. Ahora incluso fracasó el intento de volver a estabilizar el sistema después del apagón total más reciente.
Durante años, el Gobierno ha responsabilizado principalmente a las sanciones de Estados Unidos por la falta de combustible, las dificultades de financiamiento y la escasez de repuestos. Los críticos también señalan décadas de poca inversión y un mantenimiento deficiente de las instalaciones estatales. Para la gente común, esa discusión política cambia muy poco: cuando la red cae, desaparecen al mismo tiempo la luz, la refrigeración, el agua y la comunicación.
Lo más preocupante es la rapidez con que la situación volvió a empeorar. Los residentes apenas podían confiar en que la electricidad, una vez restablecida, permanecería encendida. Quien intentaba enfriar alimentos, bombear agua o cargar su teléfono debía contar con otra interrupción en cualquier momento. En La Habana, muchas personas buscaron alivio durante la noche fuera de sus viviendas, mientras cuadras completas seguían oscuras y solo vehículos, linternas y algunas plantas eléctricas daban luz.
Los técnicos deben volver a crear pequeñas redes aisladas, encender las centrales paso a paso y dar prioridad a las instalaciones esenciales. Aunque ese trabajo tenga éxito, no significará que el servicio haya regresado a la normalidad. Después de colapsos anteriores, la electricidad volvió a ritmos muy distintos según la región, mientras continuaban los apagones controlados. Cada nueva falla puede devolver la complicada recuperación al punto de partida.
Cuba no enfrenta simplemente otro apagón común. El país está atrapado en una espiral descendente de falta de combustible, equipos envejecidos y una red sin reservas de seguridad suficientes. Para millones de personas, la pregunta angustiante ya no es solo cuándo regresará la luz. Ahora se preguntan si esta vez realmente permanecerá encendida.
Fuente: Reuters, 4 de agosto de 2026.
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04.08.2026
Cuba atrapada en el caos eléctrico: la red vuelve a colapsar durante la recuperación
Mientras los técnicos intentaban reconstruir el sistema eléctrico después de un apagón nacional, la red cubana colapsó por segunda vez. Millones siguen entre calor, oscuridad e incertidumbre.