Durante un apagón no solamente se va la luz. Los aires acondicionados, abanicos y sistemas de calefacción dejan de funcionar, los ascensores quedan fuera de servicio y las escaleras o calles pueden estar oscuras. Con ropa inadecuada es más fácil enfriarse, sobrecalentarse o sufrir una lesión durante la limpieza. Por eso conviene preparar un pequeño juego de ropa de emergencia para cada persona.
Guarda para cada integrante del hogar un cambio completo en una bolsa o caja identificada y fácil de alcanzar. Debe incluir ropa interior, una camiseta o blusa, pantalón largo, dos pares de medias, calzado cerrado y resistente, además de prendas para el clima local. No dejes la bolsa en un sótano difícil de acceder ni detrás de provisiones pesadas. Revísala por lo menos dos veces al año y ajusta tallas, temporada y necesidades personales. La ropa y los zapatos de los niños necesitan controles más frecuentes.
Para temperaturas cambiantes funciona mejor vestirse por capas que depender de una sola prenda gruesa. La primera capa debe alejar la humedad de la piel, la segunda conservar el calor y la capa exterior proteger del viento y la lluvia. Varias capas sueltas permiten quitar o agregar ropa según la situación. La ropa mojada debe cambiarse cuanto antes, porque la humedad aumenta la pérdida de calor cuando hace frío.
Con calor intenso convienen prendas ligeras, holgadas y de colores claros. Una camisa liviana de manga larga puede proteger del sol sin encerrar demasiado calor. Añade un sombrero de ala ancha o gorra, un pañuelo ligero para el cuello y ropa seca de repuesto. La ropa pesada, apretada u oscura puede aumentar la carga de calor. Caminar descalzo o solamente con chancletas también es peligroso durante un apagón, ya que en la oscuridad pueden pasar desapercibidos vidrios y otros obstáculos.
Para regiones frías o viviendas sin calefacción prepara ropa interior térmica, una capa intermedia de fleece o lana, una chaqueta contra viento y lluvia, gorro, guantes y bufanda. La ropa no debe quedar demasiado apretada, porque el aire entre las capas ayuda a aislar. Mantén especialmente secos la cabeza, las manos y los pies. Si comienzas a sudar, abre o quita una capa antes de que la ropa se humedezca.
El calzado firme es más importante de lo que parece. Elige zapatos cerrados, ya usados y cómodos, con una suela que agarre bien en escaleras mojadas o zonas con escombros. No guardes para emergencias zapatos nuevos que nunca te has puesto. Añade dos pares de medias secas y coloca el calzado donde pueda alcanzarse de inmediato durante la noche. Un pequeño reflector o cinta reflectante en los zapatos y la chaqueta mejora la visibilidad.
Para caminar en la oscuridad o trabajar alrededor de la vivienda son útiles un chaleco reflectante, bandas reflectantes y guantes de trabajo resistentes. El chaleco debe poder colocarse encima de la ropa normal. Los guantes protegen al mover ramas, escombros, metal o artículos rotos, pero no sustituyen un equipo profesional de protección. Para limpiar polvo también pueden ser necesarias gafas protectoras y una mascarilla respiratoria adecuada.
En hogares donde se usan velas, estufas de camping u otras llamas abiertas, la ropa requiere atención adicional. Las mangas anchas, bufandas sueltas y cordones largos pueden prenderse. Mantén la ropa lejos de las llamas y aparatos calientes y cocina con las mangas ajustadas. Algunas telas sintéticas pueden derretirse con el calor intenso y pegarse a la piel. Ninguna prenda vuelve seguro usar una parrilla, planta eléctrica o cocina de combustible dentro de un espacio cerrado.
Toma en cuenta por separado a personas mayores, bebés, personas con movilidad reducida y quienes utilizan equipos médicos. Los cierres deben ser fáciles de manejar, los zapatos deben quedar firmes y la ropa no puede interferir con tubos, vendajes o ayudas de movilidad. Guarda todo limpio y completamente seco, preferiblemente junto con una lista del contenido. Una buena reserva de ropa no tiene que ser grande: debe quedar bien, estar accesible y revisarse con regularidad.
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24.07.2026
Ropa de emergencia para apagones: Protección contra calor, frío y oscuridad
Un juego de ropa preparado ayuda durante un apagón prolongado frente al calor, el frío, la lluvia, las lesiones y la poca visibilidad.