Si después de una tormenta se va la luz, no entres en modo pánico. Los primeros 30 minutos deben servir para ordenar la situación, no para crear más caos.
Primero comprueba si solo está afectada tu vivienda o también los vecinos y el alumbrado de la calle. No pases demasiado tiempo manipulando el cuadro eléctrico en la oscuridad. Si hueles a quemado, ves chispas, hay agua cerca de instalaciones eléctricas o notas cables dañados, mantén distancia y avisa al servicio correspondiente.
Después asegura una luz segura. Usa una linterna o una lámpara LED. No uses llamas abiertas como iluminación principal. Las velas son solo una solución de emergencia y nunca deben quedar sin vigilancia.
Ahora protege la comunicación. Pon el teléfono en modo ahorro, conecta una batería externa y usa los datos móviles solo cuando sea necesario. Envía un mensaje breve a una persona de confianza diciendo que estás bien. Luego evita cargar videos o actualizar noticias sin parar.
Mantén cerrados la nevera y el congelador. Cada apertura innecesaria deja escapar frío. Usa primero los alimentos más delicados, pero nunca arriesgues comida en mal estado.
Si hace calor, mantén cortinas cerradas durante el día, evita esfuerzos y bebe suficiente agua. Niños, personas mayores, enfermos y mascotas necesitan especial atención.
Generadores, cocinas de camping, parrillas y equipos parecidos nunca deben usarse dentro de la casa, el garaje o espacios semi cerrados. El monóxido de carbono no tiene olor y puede matar.
Si después de 30 minutos parece que el corte durará más, activa tu plan doméstico: revisa el aviso de la compañía eléctrica, habla brevemente con vecinos, controla medicamentos y usa los dispositivos con batería solo cuando hagan falta.
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General
23.06.2026
Consejo: los primeros 30 minutos tras un apagón por tormenta
Cuando la luz se va después de una tormenta, los primeros minutos deciden si la situación se mantiene tranquila o se vuelve caótica.