Guías General 27.06.2026

Consejo: actuar seguro durante un apagón después de un sismo

Después de un sismo, un corte de luz no es un apagón normal. Primero revisa, después conecta: la seguridad va antes que la comodidad.

Consejo: actuar seguro durante un apagón después de un sismo
Si después de un sismo o una fuerte sacudida se corta la electricidad, el orden de prioridades cambia frente a un apagón normal. Primero va la seguridad, después la comodidad.

Mantén la calma y revisa primero si hay personas heridas. Después comprueba si hueles gas, si hay agua saliendo, paredes agrietadas, enchufes dañados, cables rotos o aparatos golpeados. Si algo parece peligroso, no enciendas equipos y no toques cables sueltos.

Usa linternas o lámparas LED. Las velas no son buena idea después de un sismo, porque puede haber tuberías de gas dañadas y los objetos pueden caerse con facilidad. Fuego abierto, cocinas de camping, parrillas y generadores nunca deben usarse dentro de la vivienda, el garaje ni espacios parcialmente cerrados.

Si puedes llegar al tablero eléctrico sin peligro, apaga circuitos sensibles o el interruptor principal hasta saber que no hay cables dañados. Deja una sola luz encendida para notar cuando vuelva la electricidad. Los aparatos con motor, calor o electrónica de carga deben conectarse otra vez solo cuando todo esté seco, estable y sin daños.

Mantén cerrados el refrigerador y el congelador. Usa primero los alimentos que se dañan rápido. El agua potable es más importante que una comida caliente. Llena recipientes limpios mientras todavía salga agua del grifo, porque las bombas pueden fallar después o el agua puede contaminarse.

Guarda contactos importantes sin conexión: compañía eléctrica, bomberos, médico, familia y vecinos. Después de un sismo, las redes móviles pueden saturarse. Los mensajes cortos suelen funcionar mejor que las llamadas largas.

El consejo más importante: no salgas sin necesidad. Réplicas, partes sueltas de edificios, cables dañados y semáforos apagados hacen peligrosas las calles. Ayuda a los vecinos, pero no juegues al héroe. Si puede haber daños en edificios, líneas eléctricas o gas, espera a los profesionales.