Actualidad General 22.07.2026

Malta se sofoca a oscuras: la ola de calor y varios fallos de cable provocan cortes de horas

El calor extremo, un consumo eléctrico récord y varios fallos de cable dejaron numerosas localidades de Malta sin luz durante horas. Para muchos vecinos, la noche sin ventiladores ni aire acondicionado fue una dura prueba.

Malta se sofoca a oscuras: la ola de calor y varios fallos de cable provocan cortes de horas
Malta ha pasado una noche tropical inquieta. El calor apenas disminuyó después de la puesta de sol y, de repente, se apagaron las luces en numerosas localidades. Desde la tarde del lunes hasta la mañana del martes, los residentes informaron de cortes de electricidad que duraron horas. Algunas zonas recuperaron el suministro al cabo de unas horas, mientras que otras tuvieron que esperar hasta la mañana sin ventiladores, aire acondicionado, refrigeración ni una conexión fiable a internet.

Según informaron medios malteses, entre las zonas afectadas se encontraban Sliema, Iklin, Pembroke, Santa Venera, St Julian’s, Ħamrun, Baħrija, Fgura, Birkirkara, Marsa y Naxxar. También se registraron cortes en amplias partes de Birgu y Bormla. No fue un apagón nacional completo, pero la cantidad de localidades afectadas al mismo tiempo hizo que, para muchos hogares, la noche pareciera un fallo mucho mayor de la red.

El momento hizo que la interrupción fuera especialmente difícil. Malta se encuentra en plena ola de calor intensa y las viviendas suelen permanecer muy calientes incluso por la noche. Cuando se corta la electricidad, los ventiladores y los aparatos de aire acondicionado se detienen de inmediato. Para las personas mayores, los niños pequeños, los enfermos y quienes viven en habitaciones mal ventiladas, una avería técnica puede convertirse rápidamente en un problema de salud. Los medicamentos refrigerados y los alimentos sensibles a la temperatura también quedan en riesgo durante los cortes prolongados.

La ministra de Energía, Miriam Dalli, afirmó que las temperaturas extremas coincidieron con una demanda récord de electricidad. Al mismo tiempo, se notificaron varias averías en la red de distribución. Enemalta ya había identificado el lunes cuatro fallos de cable separados que afectaron, entre otras zonas, a Birkirkara, Balzan e Iklin. Se desplegaron generadores móviles mientras los técnicos intentaban localizar los cables dañados, desviar el suministro y efectuar las reparaciones.

Esta combinación es peligrosa para cualquier red eléctrica. Las altas temperaturas aumentan la necesidad de refrigeración, mientras que los cables, transformadores y otros componentes también soportan una mayor carga. Si varios fallos locales se producen casi al mismo tiempo, las reservas y las rutas alternativas de suministro pueden no ser suficientes en todas partes. Una sola avería puede quedar limitada; varias averías durante un pico de demanda pueden dejar barrios enteros sin electricidad durante horas.

Para muchos habitantes, el resultado fue una noche sin dormir. Las calles oscuras, los electrodomésticos inutilizados y la incertidumbre sobre la duración del corte provocaron frustración. La situación se vuelve más grave si también se debilitan o fallan las redes móviles, los routers de internet o las bombas eléctricas de agua. Entonces no solo falta comodidad, sino también información. Sin saber si el corte durará diez minutos o diez horas, resulta difícil administrar de forma sensata los alimentos, la carga de las baterías y las necesidades médicas.

El incidente recuerda una vez más que los cortes de verano no son menos peligrosos que los del invierno. El frío puede no ser el principal problema, pero aumentan los riesgos de sobrecalentamiento, deshidratación y alimentos estropeados. Los hogares deberían disponer de agua potable, baterías externas cargadas, iluminación a pilas y un plan para las personas sensibles al calor. Durante el corte conviene mantener el frigorífico y el congelador cerrados tanto como sea posible.

Los pequeños comercios, restaurantes y farmacias también quedan rápidamente bajo presión durante las interrupciones prolongadas. Los pagos con tarjeta, la refrigeración, la iluminación y los sistemas de caja dependen de la electricidad. Incluso cuando hay generadores, el combustible y la potencia son limitados. Cada corte adicional prolonga así la cadena de problemas.

Malta no quedó completamente sumida en la oscuridad. Sin embargo, la serie de cortes demuestra con qué rapidez el calor, el elevado consumo y los daños técnicos pueden llevar una red moderna hasta sus límites. Mientras los equipos de reparación restablecían el suministro paso a paso, muchos residentes se quedaron con una conclusión incómoda: en una noche calurosa, unos pocos cables dañados pueden bastar para convertir la vida cotidiana en una situación de emergencia.

Fuente: MaltaToday, Newsbook Malta, Lovin Malta y Enemalta. Información actualizada al 22 de julio de 2026.