Actualidad General 04.07.2026

La mayor red eléctrica de EE. UU. al límite: medidas contra apagones

Una intensa ola de calor llevó la demanda eléctrica en el este de Estados Unidos cerca de niveles récord. PJM ordenó recortes de emergencia para evitar apagones mayores.

La mayor red eléctrica de EE. UU. al límite: medidas contra apagones
El 3 de julio de 2026, el este de Estados Unidos recibió una advertencia muy seria de su propia red eléctrica. En plena ola de calor, PJM, el operador de la mayor red eléctrica del país, ordenó medidas de emergencia porque la demanda de electricidad se acercaba peligrosamente a niveles récord. PJM abastece a unos 67 millones de personas en zonas del este y del medio oeste de Estados Unidos. Por tanto, no fue una avería local cualquiera, sino una prueba de resistencia para una de las redes más importantes de Norteamérica.

La causa no fue ningún misterio. Millones de aparatos de aire acondicionado funcionaban al mismo tiempo, varios generadores no estaban disponibles, algunas líneas de transmisión estaban muy cargadas y el calor seguía elevando el consumo. Según Reuters, la carga de PJM se acercó al antiguo récord de 165,6 gigavatios. Los datos preliminares mostraron un pico de unos 163 gigavatios el jueves. Dicho de forma clara: el sistema estaba trabajando demasiado cerca de su límite.

Por eso PJM activó una reducción de demanda de emergencia. Los clientes inscritos en programas de respuesta a la demanda recibieron la orden de reducir su consumo. Suena técnico, pero la idea es sencilla. Cuando la red está bajo presión, grandes consumidores y algunos hogares participantes consumen menos electricidad para evitar medidas más duras, como reducciones de tensión, cortes rotatorios o apagones más amplios. No es un simple consejo para ahorrar energía. Es una señal de que la red está sometida a presión real.

Nueva York también mostró lo rápido que el calor puede convertirse en un problema diario. Con Edison comunicó que había restablecido el servicio a más de 60.000 clientes afectados por apagones dispersos desde el inicio de la ola de calor. Ese dato importa porque el riesgo de apagón no siempre aparece como un colapso nacional espectacular. A menudo es una mezcla de calor, alta demanda, infraestructura envejecida y fallos locales. Para las personas afectadas, el resultado es el mismo: sin electricidad, sin refrigeración, comida estropeada, móviles descargados e incertidumbre.

En verano esto es especialmente delicado. Un apagón con calor no se limita a quedarse a oscuras. Puede afectar al agua potable, la refrigeración, los medicamentos, los ascensores, la comunicación, el descanso, las mascotas y las personas vulnerables. Una familia con una batería externa cargada, agua almacenada, una lámpara a pilas y un plan claro para refrescarse está mucho mejor preparada que una familia que empieza a pensar cuando ya se ha ido la luz.

La buena noticia es que, según la información disponible, se evitó un apagón a gran escala. La mala noticia es que para evitarlo hicieron falta medidas de emergencia visibles en la mayor red eléctrica de Estados Unidos. Por eso esta noticia importa para la preparación. La prevención ante apagones no es fantasía. Empieza en días como este, cuando calor, demanda e infraestructura empujan en la misma dirección peligrosa.

Fuentes: Reuters, 3 de julio de 2026, Eastern US power grid operator orders emergency curbs as electricity use nears record. PJM, 2 de julio de 2026, PJM Hot Weather Operations Update. Con Edison, 3 de julio de 2026, Con Edison Working To Restore Service To Customers Impacted By Extreme Heat.