Guías General 29.07.2026

Cómo elegir fuentes de calor seguras durante un apagón

Chimenea, mantas, calefactor eléctrico o equipo a combustible: no toda fuente es segura. Aprende qué puede usarse en interiores y cómo evitar incendios y monóxido de carbono.

Cómo elegir fuentes de calor seguras durante un apagón
Cuando hace frío, un apagón puede convertirse rápidamente en un riesgo para la salud. Sin embargo, no todo aparato que produce calor es apto para una vivienda. Importan el diseño, la salida de gases, el combustible, la ventilación y la protección contra incendios. Decide antes del apagón qué fuente puede utilizarse dentro de la casa y qué equipos deben permanecer afuera.

La primera opción y la más segura no necesita combustible. Elige una habitación pequeña con pocas paredes exteriores y ventanas, cierra las puertas de los cuartos que no se usan y bloquea las corrientes de aire con toallas o mantas sin tapar las rejillas de ventilación necesarias. Usa varias capas de ropa holgada, gorro y medias secas. Los sacos de dormir, mantas de lana y bolsas de agua caliente llenadas con agua calentada de forma segura conservan el calor corporal mejor que intentar calentar toda la vivienda. Las personas y las mascotas pueden reunirse en una sola habitación cálida.

Una chimenea fija o una estufa de leña puede ser adecuada si fue instalada profesionalmente, se inspecciona con regularidad y está conectada a un conducto limpio y funcional. Quema únicamente leña seca destinada a ese equipo. No uses papel, basura, madera tratada ni líquidos inflamables. Coloca una pantalla de metal o vidrio para detener chispas. Mantén cortinas, muebles, ropa y provisiones a aproximadamente un metro. Apaga completamente el fuego antes de dormir o abandonar la habitación.

Los calefactores portátiles de gas, petróleo o queroseno solo son una posible solución de emergencia cuando el fabricante los autoriza expresamente para interiores, su uso está permitido localmente y se cumplen todas las instrucciones de funcionamiento y ventilación. Un aparato para terraza, camping o construcción no se vuelve seguro para la vivienda por abrir una ventana. Coloca el equipo autorizado sobre un piso firme y no combustible, mantenlo lejos de niños y mascotas y nunca agregues combustible mientras está caliente o funcionando.

Toda fuente que quema combustible necesita detectores de humo y monóxido de carbono que funcionen con baterías. El monóxido de carbono es invisible y no tiene olor. Dolor de cabeza, mareo, náuseas, debilidad o cansancio inusual pueden ser señales de alarma. Lleva inmediatamente a todos al aire libre y llama a los servicios de emergencia. Nunca duermas en una habitación con un calefactor sin salida de gases que permanezca encendido y sin vigilancia.

Un calefactor eléctrico o radiador solo tiene sentido si existe electricidad segura de la red, un sistema de baterías suficientemente dimensionado o una alimentación de emergencia instalada correctamente. Los equipos de calefacción consumen mucha energía y pueden vaciar rápidamente una pequeña estación portátil. Conecta el calefactor directamente a un tomacorriente adecuado, nunca a una regleta ni a una extensión inadecuada. Elige modelos con protección contra sobrecalentamiento y vuelco, y apágalos al salir o dormir.

No son adecuados la estufa u horno de gas, la parrilla de carbón o gas, el hornillo de camping, el brasero, el calefactor de terraza ni un motor encendido dentro de un garaje o marquesina. Pueden causar monóxido de carbono, incendios o falta de oxígeno. Muchas velas tampoco constituyen una calefacción segura; principalmente aumentan el riesgo de incendio. Un generador siempre debe permanecer afuera y lejos de puertas, ventanas y entradas de aire.

Define un límite claro para abandonar el plan. Si la habitación sigue enfriándose a pesar de la ropa y las mantas, no hay equipos seguros o alguien presenta señales de hipotermia, trasládate a tiempo con familiares, amigos o a un centro oficial de calentamiento. Los bebés, adultos mayores y personas con problemas cardíacos, respiratorios o de movilidad no deben depender de una calefacción improvisada. La mejor fuente de calor de emergencia es la que calienta lo suficiente, está autorizada para ese lugar y no introduce fuego ni gases tóxicos en la vivienda.

Fuentes: Centers for Disease Control and Prevention, recomendaciones sobre apagones y calefacción segura; U.S. Environmental Protection Agency, Power Outages and Indoor Air Quality; U.S. Consumer Product Safety Commission, seguridad de calefactores y monóxido de carbono; U.S. Fire Administration, Heating Fire Safety; American Red Cross, recomendaciones para calentarse con seguridad durante el invierno.