Incidentes y análisis General 15.07.2026

Cuba vuelve a quedar a oscuras: tercer apagón nacional en apenas ocho días

La red eléctrica de Cuba volvió a colapsar por completo el 14 de julio de 2026. Ya es el tercer apagón nacional en apenas ocho días.

Cuba vuelve a quedar a oscuras: tercer apagón nacional en apenas ocho días
Cuba volvió a quedarse a oscuras el martes 14 de julio de 2026. A las 11:05 de la mañana, hora local, todo el sistema eléctrico nacional se desconectó de la red. No se trató de una avería limitada a unos barrios o provincias: cerca de diez millones de personas perdieron de golpe el suministro eléctrico habitual. Para la isla fue ya el tercer colapso nacional en solo ocho días, una cadena alarmante incluso para una población acostumbrada a cortes prolongados.

Según la empresa estatal Unión Eléctrica, la salida repentina de una unidad generadora en la provincia oriental de Holguín provocó una fuerte oscilación de frecuencia. El delicado equilibrio entre la generación y la demanda se rompió y todo el Sistema Eléctrico Nacional quedó fuera de servicio. Las autoridades activaron inmediatamente los protocolos de recuperación. Primero se crean pequeñas islas eléctricas separadas para abastecer hospitales, instalaciones de agua y plantas de producción de alimentos. Después, los técnicos intentan reconectar estas microrredes paso a paso hasta reconstruir un sistema nacional estable.

Por la tarde quedó claro lo difícil que sería el proceso. Las autoridades indicaron que apenas un cuatro por ciento de los clientes de La Habana había recuperado la electricidad. En Guantánamo y Cienfuegos se dirigió energía primero hacia los hospitales, mientras que en Matanzas al menos volvió la luz al centro histórico. Para la mayoría de la población seguían sin funcionar los ventiladores bajo el calor tropical, las bombas de agua, los servicios telefónicos e internet. Mientras tanto, el contenido de los refrigeradores corría más peligro con cada hora transcurrida.

Las imágenes de La Habana contaron más que cualquier estadística. La gente recogía agua en tomas públicas de agua, los niños buscaban alivio del calor en los entradas de las casas y las baterías portátiles circulaban por las calles como objetos de enorme valor. Los semáforos dejaron de funcionar, los generadores rugían frente a algunos edificios y las motos o triciclos eléctricos estaban entre los pocos vehículos que todavía podían desplazarse. Lo que en otros lugares sería un estado de emergencia se convierte cada vez más en una amarga rutina cubana. Reuters también informó de un creciente malestar y de pequeñas protestas nocturnas en las que los vecinos golpeaban ollas y sartenes. La indignación se dirige tanto contra las autoridades como contra las sanciones de Estados Unidos.

El nuevo colapso golpeó un sistema eléctrico castigado desde hace meses por la falta de combustible, las centrales envejecidas y la ausencia de reservas suficientes. Según Associated Press, Cuba produce solo alrededor del 40 por ciento del combustible que necesita. Las tensiones políticas y el endurecimiento de las medidas estadounidenses también han dificultado seriamente la importación de energía adicional. El resultado son cortes diarios prolongados, transporte público restringido, jornadas laborales reducidas y una enorme presión sobre los servicios sanitarios.

Resulta especialmente dramática la velocidad con la que se repiten los fallos. Después de los apagones nacionales del 6 y el 10 de julio llegó otro colapso total. Cada reinicio exige más a los equipos y al personal, mientras los hogares apenas tienen tiempo para almacenar agua, cargar baterías o volver a enfriar alimentos. La pregunta ya no es solamente cuándo regresará la electricidad. Muchos cubanos se preguntan cuánto tiempo podrá mantenerse estable la red después de recuperarse.

El caso demuestra cómo una avería técnica puede transformarse rápidamente en una crisis nacional de abastecimiento. Cuando fallan al mismo tiempo la electricidad, el agua, las comunicaciones, la refrigeración y el transporte, cada reserva preparada cuenta. Cuba comenzó el martes otra lucha por cada megavatio, mientras millones de personas afrontaban una nueva noche esperando que esta vez la luz dure más.

Fuente: Reuters, Associated Press, Unión Eléctrica, Granma. Información actualizada al 15 de julio de 2026.