Actualidad General 04.10.2026

Apagón en Lanzarote afecta a unos 73.600 clientes y paraliza la producción de agua

Apagón en Lanzarote afecta a unos 73.600 clientes y paraliza la producción de agua

Apagón en Lanzarote afecta a unos 73.600 clientes y paraliza la producción de agua
Un grave corte eléctrico afectó a casi toda Lanzarote en la madrugada del sábado 3 de octubre de 2026. El Gobierno de Canarias habló expresamente de un “cero energético”, es decir, una pérdida casi total del suministro. Según la información oficial, la incidencia comenzó a las 05:44 en la red de 66 kV de la subestación de Mácher, en Tías. Inicialmente quedaron sin luz unos 51.703 clientes. Solo cuatro minutos después, durante las maniobras de reposición, se produjo otra incidencia en San Bartolomé y Punta Grande, se perdió generación y la afectación subió a unos 73.600 clientes.

Playa Blanca fue una excepción importante porque mantuvo el suministro gracias a su conexión con Fuerteventura. En el resto de la isla la recuperación fue progresiva. A las 06:47 aún había unos 39.000 clientes sin electricidad; después la cifra bajó a unos 8.463. Hacia las 07:13 Endesa informó de que el servicio en su red de distribución estaba prácticamente restablecido. La causa exacta del fallo inicial seguía bajo investigación.

Las consecuencias fueron más allá de la iluminación y los electrodomésticos. El apagón detuvo también las plantas desaladoras esenciales para producir agua potable en Lanzarote y La Graciosa. En pocos minutos, una avería eléctrica se convirtió así en un problema para una segunda infraestructura crítica. Los operadores de agua tuvieron que proteger las reservas y gestionar la distribución, mientras las autoridades advirtieron de posibles cortes temporales y bajadas de presión incluso después de volver la electricidad.

La Dirección General de Emergencias activó a las 07:15 la prealerta del PLATECA para vigilar la evolución, coordinar administraciones y servicios de emergencia y evaluar los efectos sobre suministros esenciales. Se pidió a la población seguir la información oficial y utilizar el agua de forma responsable hasta que producción y distribución estuvieran totalmente estabilizadas.

Precisamente el problema del agua hace que este caso sea especialmente útil para la preparación ante apagones. Para un hogar, el incidente no termina necesariamente cuando vuelve la luz. Bombas, grupos de presión, desalación, tratamiento y depósitos pueden necesitar un reinicio controlado. En islas o regiones con agua muy dependiente de la electricidad, las consecuencias pueden durar más que el propio corte eléctrico.

La lección doméstica es clara: el agua potable no es una reserva que solo importe después de varios días. Si se paran bombas o producción, el grifo puede dar poca o ninguna agua aunque haya vuelto la corriente. Una reserva razonable, recipientes limpios y un consumo prudente durante las primeras horas proporcionan margen sin compras de pánico.

El apagón de Lanzarote se resolvió relativamente rápido. Precisamente por eso demuestra con claridad hasta qué punto están conectadas las infraestructuras modernas. Un fallo técnico en la red eléctrica puede afectar en minutos al agua, las comunicaciones, el transporte y otros servicios. Prepararse significa no solo tener iluminación y baterías, sino comprender qué servicios cotidianos dependen indirectamente de la electricidad.

Fuentes: Gobierno de Canarias, EFE, Endesa e informaciones sobre el abastecimiento de agua de Lanzarote. Actualizado: 4 de octubre de 2026.