Guías General 11.07.2026

Agua potable segura durante un apagón: filtrar, hervir y almacenar correctamente

Que el agua se vea clara no significa que sea segura. Revisar la fuente, prefiltrar, desinfectar y almacenar en el orden correcto reduce el riesgo.

Agua potable segura durante un apagón: filtrar, hervir y almacenar correctamente
Un apagón no afecta solamente la iluminación y la refrigeración. Si fallan las bombas, los sistemas de presión o los controles, el agua del llave puede escasear o contaminarse después de una pérdida de presión. Beber cualquier agua solo porque parece transparente supone un riesgo innecesario. El orden correcto es decisivo: comprobar la fuente, retirar la suciedad, eliminar los gérmenes y almacenar el agua tratada de forma segura. Especialmente en regiones tropicales, el calor y la interrupción del suministro pueden convertir el agua segura en el problema más urgente en pocas horas.

Utiliza primero agua embotellada comercialmente y con el precinto intacto. Si no está disponible, sigue los avisos de las autoridades y de la empresa de agua. El agua procedente de zonas inundadas, de recipientes cuyo uso anterior se desconoce o con una película aceitosa, olor químico, color extraño o abundantes algas no debe incorporarse a la reserva de agua potable. Hervir, usar pastillas o emplear filtros normales de acampada no elimina combustibles, pesticidas, metales pesados ni sal. Si sospechas una contaminación química, necesitas otra fuente de agua.

El agua turbia debe aclararse antes de desinfectarla. Déjala reposar hasta que las partículas gruesas se depositen y vierte con cuidado la parte superior, que estará más clara. Después, pásala por un paño limpio, un filtro de papel o un filtro de café. Este paso mejora el tratamiento posterior, pero por sí solo no convierte el agua en potable.

Hervir es el método más fiable contra los microorganismos que causan enfermedades. Lleva el agua a una ebullición fuerte y mantenla así durante al menos un minuto. A altitudes superiores a unos 2.000 metros se recomiendan tres minutos. Deja que el agua se enfríe en un recipiente limpio y tapado. Utiliza un hornillo solamente al aire libre o en un lugar expresamente diseñado y bien ventilado para ello. Por el peligro del monóxido de carbono, las asadores de carbón y los generadores nunca deben utilizarse dentro de viviendas, garajes o espacios parcialmente cerrados.

Cuando no sea posible hervir, pueden usarse pastillas homologadas para desinfectar agua. Respeta exactamente la dosis, la cantidad de agua y el tiempo de actuación indicados por el fabricante. Más producto no significa automáticamente más seguridad. La cloro doméstico solo debe emplearse siguiendo instrucciones concretas de las autoridades locales, porque las concentraciones varían. No utilices nunca cloro perfumado, productos en gel, cloro para ropa de color ni productos con limpiadores añadidos. Nunca mezcles cloro con ácidos, vinagre, amoníaco u otros productos de limpieza.

Un filtro portátil es útil, pero no todos los filtros eliminan virus o todos los parásitos. Comprueba las indicaciones del fabricante y, si la fuente es dudosa, combina la filtración con el hervido o una desinfección adecuada. Un filtro improvisado de tela solo retiene las partículas visibles.

El agua ya tratada también debe manipularse con cuidado. Llénala en recipientes limpios y aptos para alimentos, con tapa hermética; márcalos como agua potable y anota la fecha del tratamiento. Mantén separadas el agua sin tratar y el agua tratada. No introduzcas las manos ni vasos usados en la reserva; vierte el agua directamente.

El agua tratada no se necesita únicamente para beber. Utilízala también para cepillarte los dientes, hacer hielo, preparar leche infantil, tomar medicamentos y elaborar alimentos que no vayan a cocinarse. Hay que extremar la precaución con bebés, personas mayores y personas con el sistema inmunitario debilitado.

Prepara antes del apagón un pequeño equipo para el agua: dos recipientes claramente marcados, una olla con tapa, paños o filtros limpios, pastillas homologadas de desinfección y un filtro de agua comprobado. El agua sucia no se vuelve segura automáticamente, pero este equipo transforma una improvisación en un procedimiento controlado.

Fuentes: Centers for Disease Control and Prevention (CDC), United States Environmental Protection Agency (EPA) y World Health Organization (WHO), recomendaciones sobre tratamiento de agua y almacenamiento seguro en emergencias.